20-Diciembre
"LO CONTAGIÓ EL CHOLO"
Al mejor estilo futbolero, ya parece una moda dejar de jugar y rápidamente ser el entrenador del equipo donde ayer uno jugaba.

Claro están los ejemplos del Cholo, Úbeda y Sanguineti quienes dejaron de jugar para entrenar al club de sus amores.

Esta vez le llego el turno a Ignacio ITO Fleitas, quien tras la ida de Guasconi a Bco. Provincia, decidió hacerse cargo del equipo.

Todos sabemos que SAG tendrá un gran entrenador en el banco, también sabemos que será difícil suplantarlo. Será el turno de Marzik o Badal los encargados de seguir con el legado.

Con mucha experiencia en divisiones femeninas Ito tendrá la difícil tarea llevar a su equipo a lo mas alto, objetivo que en los últimos años se les viene escapando a los de polvorines.

Contará con el mismo PF que lo viene acompañando desde hace tres años en Regatas, Fernado Ratti, un jugador de Hanball que fue conociendo el deporte gracias a los entrenamientos, y hoy cuando habla parece que lo jugo toda la vida. También hará sus primeras armas en divisiones masculinas.

Ya está todo dicho, solo queda esperar a febrero para el comienzo de la pretemporada.

Nota: I.Lesce
Puesta Punto//Coordinacion: F.Badal
 
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Domingo 16 de Marzo
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SAG
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DEL FUTBOL AL HOCKEY - MARIANO MORENO EN LA PREPARACION FISICA

“Antes de comenzar a trabajar como preparador físico, no tenía ninguna relación con el hockey” aclara Mariano Moreno, actual profe de GEBA en caballeros y del SIC en damas. “Me fui haciendo de a poco, conociendo el ambiente para manejarme de la mejor manera en todos los aspectos”.

Si existía algún deporte al cual se lo podía vincular, era el fútbol. Trabajó en Nueva Chicago y en Estudiantes de Buenos Aires como preparador físico, y en varios clubes más, algunos de ellos de Primera A, realizando diferentes evaluaciones (antropometrías, Yo-Yo test, test de potencia de piernas) a los planteles.


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¿Cómo surgió el contacto con el hockey?

En principio fue algo inesperado. En 2004 conocí a Beto (De Bianchetti) mientras reemplazaba temporalmente a  Fabián Jeannerett en Lomas, que tenía en ese momento compromisos con el seleccionado masculino. Un año más tarde, Beto me propuso acompañarlo tanto en damas como en caballeros, en el SIC y Quilmes High School respectivamente. Para mí significó un gran desafío, así que accedí con gusto.

¿Cuáles son las principales diferencias entre trabajar con un plantel amateur y uno profesional?

Las diferencias que existen se deben, justamente, a que uno es un deporte rentado y el otro no; jugar al hockey (cualquier deporte amateur en realidad) representa un gran esfuerzo y una gran inversión para aquel que lo practica.
Para nombrar una, creo que la diferencia primordial es el volumen de trabajo semanal. Por ejemplo en el futbol se entrena mínimo cinco veces por semana más el partido (sin tener en cuenta los posibles doble turno, según la necesidad del momento o la estrategia en la planificación).
Con respecto a la infraestructura, salvando los clubes de gran poder adquisitivo (algunos de primera A, no todos), me parece que comparativamente a clubes de la B, C o  D del fútbol profesional el hockey no tiene nada que envidiarles.

¿Qué objetivos te planteás al frente de un plantel al comienzo de la temporada y cuáles son los pasos para conseguirlos?

Con respecto a mi trabajo específicamente, el objetivo es tratar de bajar mi margen de error lo máximo posible y lograr que los jugadores/as estén en buen estado cuando se lo requiera, cuidando su integridad y dándoles a ellos/as y al entrenador la posibilidad de llevar adelante un plan de juego.
En cuanto a la manera de conseguirlos, me parece que no se puede hablar de recetas, protocolos o pasos a seguir, tiene que ver con los momentos,  con el contexto, con la situación o la realidad. Las planificaciones no pueden ni deberían dejar de tener un diagnóstico, un control, una puesta en acción y una reevaluación, para hacer un análisis de lo hecho y en base a él corregir lo que no estuvo bien y ver cual es la manera de potenciar lo que salió mejor (que seguramente tendrá cosas para corregir). A esto se le llama flexibilidad en las planificaciones y me parece que no debe estar nunca ausente.

¿En qué te basás para planificar los entrenamientos?

En primer lugar, para planificar analizo qué es lo que necesitan los jugadores/as individualmente y el grupo desde las cualidades físicas. Y luego, teniendo en cuenta que en hockey se entrena pocas veces por semana, trato que el jugador/a esté el mayor tiempo posible en contacto con el elemento específico de juego (trabajos técnicos-físicos), pero no para que sea un elemento de dispersión, sino para que la preparación física tenga un valor de transferencia real y de gran utilidad a los requerimientos y necesidades del deporte.



¿Varía el trabajo en la semana según el rival de turno?

Lo he hecho y lo hago, pero no es regla. Depende de muchas cosas, entre ellas los objetivos a corto, mediano y largo plazo, el momento del equipo, la estrategia pautada, y del grado de importancia que se le da a cada partido y al resultado. Me parece que es un método válido dentro de una estrategia, pero no el único. El mejor sistema siempre es el que puede darles la mayor gama de soluciones ante eventuales inconvenientes al equipo y al entrenador.

¿Cómo es tu relación con los directores técnicos? ¿Condicionan tu trabajo?

Por sobre todas las cosas trato de ser buen compañero, de ser un buen colaborador (esa es mi función) del trabajo de la persona más importante del cuerpo técnico, pero tratando de no ser obsecuente, sino haciéndole notar todo aquello que quizás se pueda mejorar en beneficio de todos.
Con respecto a si me veo condicionado en  mi trabajo, nunca me ha pasado, aunque algunas cosas se  discuten, con mucho respeto, tratando de fundamentar las razones y en un buen clima. Me parece que ponerse de acuerdo desde los disensos es importante en la toma de decisiones.

Por último, ¿hasta qué punto un preparador físico se puede sentir responsable de un mal o un buen resultado?

En los deportes de conjunto el resultado está condicionado por una cantidad enorme de variables, inclusive hay aspectos mucho más importantes o en el mismo orden de importancia en la preparación que la preparación física,  pero siempre hay que sentirse muy responsable, sobre todo cuando las cosas no salen como uno quisiera o por lo que se trabaja.

Nota: A.Marzik
Puesta a punto e Imágenes: F.Badal