20-Diciembre
"LO CONTAGIÓ EL CHOLO"
Al mejor estilo futbolero, ya parece una moda dejar de jugar y rápidamente ser el entrenador del equipo donde ayer uno jugaba.

Claro están los ejemplos del Cholo, Úbeda y Sanguineti quienes dejaron de jugar para entrenar al club de sus amores.

Esta vez le llego el turno a Ignacio ITO Fleitas, quien tras la ida de Guasconi a Bco. Provincia, decidió hacerse cargo del equipo.

Todos sabemos que SAG tendrá un gran entrenador en el banco, también sabemos que será difícil suplantarlo. Será el turno de Marzik o Badal los encargados de seguir con el legado.

Con mucha experiencia en divisiones femeninas Ito tendrá la difícil tarea llevar a su equipo a lo mas alto, objetivo que en los últimos años se les viene escapando a los de polvorines.

Contará con el mismo PF que lo viene acompañando desde hace tres años en Regatas, Fernado Ratti, un jugador de Hanball que fue conociendo el deporte gracias a los entrenamientos, y hoy cuando habla parece que lo jugo toda la vida. También hará sus primeras armas en divisiones masculinas.

Ya está todo dicho, solo queda esperar a febrero para el comienzo de la pretemporada.

Nota: I.Lesce
Puesta Punto//Coordinacion: F.Badal
 
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El pasado 13 de mayo, en el partido que SAG disputó contra Universitario de la Plata “B”, Martín Berthold convirtió tres goles, y con el primer tanto llegó a los cien en primera división. Aprovechamos la ocasión para dialogar con el capitán del equipo de los Polvorines y hacer un repaso de su carrera.

Cien goles. No es poca cosa. Pensar que muchos jugadores ni siquiera llegan a los cien partidos disputados. En el caso de Martín Berthold, no hay demasiado secreto, simplemente dedicación, esfuerzo y sobre todo, compromiso. En su caso, el hockey no es simplemente un hobby, una actividad recreativa, sino que se trata de un modo de vida. Está ligado a este deporte de varias maneras. Más allá de jugar en la primera de SAG hace ya diez años, también es entrenador de la Primera e Intermedia de Los Pinos (equipo femenino) y enseña hockey en los colegios donde practica la docencia. “La verdad no me imagino la vida sin hockey, ya que disfruto mucho de los domingos jugando. Si no jugara supongo que pasearía o iría a la cancha a ver a Boca que me gusta mucho, pero la verdad no lo se porque no me imagino sin hockey”, aclara.

El hockey también es un punto de encuentro familiar: sus dos hermanos, Joaquín y Guillermo, juegan con él en la Primera de SAG (“Me gusta defender los colores de SAG con mis hermanos, aparte los considero amigos, me da mucha emoción jugar con ellos. Con Joaco empezamos a jugar juntos, y a Guille lo entrené durante mucho tiempo”). Su padre, con sesenta años, lo hace en Intermedia, y además se ocupa de las cuestiones financieras/administrativas del plantel superior: “Lo de mi viejo, no me quedan palabras para decir lo que siento, es un ejemplo de luchador y de persona honesta, que nos siga todos los domingos me hace sentir muy bien y que nos ayude de adentro también, hay muchos de su generación que se la pasan criticando o desaparecieron, él nos ayuda desde adentro, eso vale oro… lo único que se me ocurre es: gracias viejo por todo lo que hacés por SAG”.

En este marco, es lógico que Martín se haya decidido por el hockey, a pesar de ser un fanático del fútbol desde chico. Respecto a sus comienzos comenta: “Comencé a los 10 años cuando mi familia volvió de Brasil, me llevo la tradición familiar, ya que tanto mi abuelo como mi viejo jugaron defendiendo los colores de SAG durante muchos años”.
Pero cuando se es adolescente y se practica un deporte amateur, es difícil establecer prioridades y hacer sacrificios en pos del equipo. Generalmente se disfruta del presente y no se analiza la posibilidad de formar parte del plantel superior.

- Cuando eras adolescente y estabas en inferiores, ¿te imaginabas jugando en primera división?
La verdad que soñaba con ser parte de la primera división. Era otra época, en la cual tener un lugar en el equipo de primera era muy difícil, ya que había jugadores con mucha experiencia. Pero seguro, cuando jugaba en quinta y sexta ése era mi objetivo: jugar en la primera de SAG.

- ¿Se te cruzó en algún momento la idea de largar todo? ¿Por qué?
Sí, creo que en sexta división. Me tocó un entrenador, Leo K, que no me ponía y me sentía desplazado. Pero mi viejo me dio un consejo que le doy a todos los chicos de nuestras inferiores, "nunca dejen por un entrenador, los entrenadores pasan, los jugadores se quedan."

- ¿Tenés alguna anécdota preferida de las inferiores?
Son muchísimos los recuerdos, juego hace 17 años, pero el primero que se me viene a la cabeza es un partido nocturno en el Cenard versus CUQ, yo como hinchada. Cantamos durante todo el partido, durante esa época habíamos formado una pequeña hinchada, y alentábamos al equipo todo el partido. Teníamos nuestros “trapos”, y estábamos todo el tiempo pensando en cómo adaptar canciones de cancha para alentar a SAG.
Pasaron más de diez años desde aquel debut en primera en 1996 contra GEBA (antes había jugado, con edad de quinta división, en intermedia) y más de 270 partidos representando al club de Los Polvorines. En ese tiempo tuvo una gran cantidad de entrenadores (tal como dijo su padre, los entrenadores pasan, los jugadores se quedan), y cuando le preguntamos a Martín con cual de ellos se sintió más cómodo, nos comenta: “Tuve muchos entrenadores que me formaron como jugador. Un entrenador ideal puede ser Cacho Vigil, que es muy motivador y le da mucha importancia al aspecto humano. Pero son varios los entrenadores que tuve (Victor Sanz, Andy Knutzen, Nacho Asenjo, Leo Krieger, Adrian Ochippinti, Popo Ciolfi, Guillermo Santini, Martín Pailós y ahora Pegro Guasconi.) y de todos aprendí algo”. Resulta inevitable entonces preguntar por sus compañeros dentro de la cancha.

- ¿Quiénes fueron tus mejores compañeros en el ataque?
Es una pregunta difícil, creo que uno de los compañeros que más me asistió fue Dirk Dörflinger, un alemán que paso un año por el club. Hacía las cosas muy simples. También me sentí muy cómodo con Cristian Ballester de wing derecho, desbordaba como una topadora y me asistía en varias oportunidades. Hoy me siento cómodo con todos los delanteros que me acompañan ya que hacen a veces un esfuerzo enorme para moverse y me buscan permanentemente. Hoy la experiencia hace que encuentre el lugar donde llega la bocha y también me da la tranquilidad para el último toque.

- ¿Hay algún gol que consideres el más importante?
Lamentablemente no hice goles en partidos finales que hayan definido el ascenso, pero sin ninguna duda el gol que más disfrute fue frente a Quilmes "B", ya que mis hermanos me asistieron tocándola una sola vez y el gol fue de desvío, o sea en tres toques desde nuestra área hicimos el gol. Voy a tomar ese como el más importante en mi vida.
Con el correr de los años, Martín Berthold se fue convirtiendo, no sólo por su nivel técnico, sino también por su responsabilidad y compromiso para con el equipo, (“siempre prioricé el hockey, son contadas las veces que falté a entrenar”) en un referente indiscutido del plantel superior de SAG. Clara muestra de esto es la cinta de capitán que lleva puesta: “Para mí es un orgullo enorme, este es el octavo año que llevo la cinta y cada año que pasa me siento mejor. Mis capitanes cuando empezaba a jugar en el plantel superior fueron Rolfi Schmidt y José Galvín, y siempre los observé para aprender como guiar un equipo. No siento como un privilegio ser el capitán, sino una responsabilidad muy grande. Pero como te dije antes, me llena de orgullo porque año a año pasaron diferentes compañeros de equipo que me siguieron apoyando. Y ser elegido por el equipo es muy lindo.
El desgaste físico y mental que representa un deporte a este nivel no es novedoso. Los jugadores generalmente van a entrenar después del trabajo o de la facultad. En el caso de Martín son ambas, ya que más allá de su trabajo como profesor de educación física, en 2006 retomó la carrera de Psicología, que había abandonado en un principio a causa del hockey. El fantasma del retiro se vuelve entonces una cuestión ineludible a la hora de cerrar la entrevista. Pero la respuesta es tajante: “Para mi retiro queda mucho tiempo todavía, año a año sigo con ganas. Voy a retirarme cuando no sienta ganas de jugar los domingos y sí o sí con SAG jugando en la A”.

Por Agustín Marzik




Producción: Iván Lesce / Santiago Besteiro
Archivo fotográfico: Federico Badal